1. Dieta extremadamente hipocalórica
La mayoría de los planes con reducciones extremas de calorías generan
una gran pérdida de peso inicial, pero mayoritariamente a expensas de
agua corporal.
Luego de una o dos semanas la perdida de peso es mínima. De hecho, se ha
comprobado que incluso en situación de ayuno prolongado, la quema de
grasa no sobrepasa los 200 gramos/día.
Un grave inconveniente es que no solo se usa grasa como energía, sino
también proteína, favoreciendo la pérdida de masa muscular.
Si se termina la dieta y retoma la alimentación con las calorías
habituales, ocurre el famoso efecto rebote (rápida recuperación del peso perdido), con el detalle que lo que se recupera en peso es grasa y no masa muscular (que
requerirá mucho entrenamiento para ser eventualmente regenerada).
2. Mala distribución de las calorías
Por ejemplo 2000 calorías diarias aportadas por un almuerzo y una cena
de 1000 calorías cada una, tiene más posibilidades de hacer engordar que
desayuno, colación,
almuerzo, once y cena, de 400 calorías en cada ración.
3. Exceso de grasa en la alimentación
La mayoría de las personas entiende que el exceso de grasa
alimentaria puede promover el sobrepeso, por lo que elimina frituras
dentro de su plan alimentario, cuando el verdadero problema puede estar
en las grasas escondidasque traen por ejemplo alimentos como los
queques y las galletas.
Un paquete de galletas (120gr) con chips de chocolate aporta cerca de 30
gramos de grasa, que incluso es más de lo que aporta una porción
regular de papas fritas.
Un adulto promedio (considerando una ingesta total
de 2000 calorías/día), no debería ingerir mas de 60 gramos diarios de
grasa,por lo que este inofensivo paquete de galletas, colación por lo
demás bastante frecuente en colegios y oficinas, aporta la mitad de la
recomendación diaria.
4. Exceso de carbohidratos en la alimentación
En una situación de reposo, las necesidades de carbohidratos son
relativamente bajas (unos 10 gramos/hora). Si se mantiene una
distribución adecuada de las raciones como se revisó anteriormente.
El momento indicado para consumir grandes cantidades de carbohidratos en
un sujeto activo es mientras es utilizado (durante el ejercicio de
mediana o alta intensidad) o para reponer los estanques vacíos de
carbohidrato muscular (posterior al ejercicio). |
|